jueves, 20 de septiembre de 2012

Cuenta la leyenda...

 que cuatro niñas muy valientes se adentraron en el bosque. Era un día de mediados de septiembre, la tarde caía y la luz empezaba a alargarse. Lidia, la líder del grupo, parecía contar pasos y dirigirse a un enorme árbol. Una vez allí, reunió a sus tres amigas: las hermanas Paula y Laura (siempre vestidas con verde) y a su vecina Elena, chica muy apasionada que adoraba el rojo.
 Una vez sentadas, Lidia les contó lo que había oido decir a su abuela por la mañana mientras se peinaba sus dos coquetos moñitos... "existió una vez un árbol situado en las afueras, justo en el bosque que había junto a la gran montaña, al que llamaban el árbol de la verdad. Si conseguimos encontrar la puerta secreta que tiene ese árbol, deberiamos entrar y bajar las cien escaleras que dan a la entrada de la casa del duende azul y si nos ve limpias de corazón y llenas de bondad nos concederá a cambio un deseo".
 Las cuatro muchachitas se sintieron muy ilusionadas y empezaron a buscar dicha entrada... mientras buscaban y buscaban cada una pensaba su deseo con mucha alegría.
- Paula deseaba tener un poni en casa, seguro sería la envidia de su clase...
- Laura quería un piano para pasar las grises tardes de invierno sumergida en mil y una melodías.
- Elena se ilusionaba pensando que quizás si lo pedía podría tener un columpio en casa, así no tendría que esperar a que las niñas mayores se cansaran de columpiarse en el parque.
- Lidia deseaba que la estrella que miraba todas las noches antes de dormir y a la que rezaba todas las noches pidiendo protección, la estrella más bonita del cielo, aquella que su abuela un día le había dicho era la estrella de su madre y que cada vez que quisiera recordarla abriera la ventana de su habitación y le hablara en voz bajita... pues ella quería que el duende azul convirtiese la estrella en su mamá de carne y hueso, porque ella quería tener una mamá como todas las niñas del cole y por supuesto también a su abuela María.
Por fin, las niñas encontraron la entrada, estaba muy escondida entre altas hierbas que crecían alrededor...de pronto, tres de las niñas sintieron un tremendo miedo y unos escalofríos que recorrían sus pequeños cuerpecitos y desistieron ante el propósito de Lidia... pero Lidia, la valiente Lidia, pensó durante unos segundos en su madre convertida en estrella, y de nuevo la valentía regresó haciendo abandonar el temor de su cuerpecito... contó hasta cinco, muy bajito, muy despacio... y mientras sus amigas se quedaron sentadas juntas esperando su regreso. La chiquita de los dos moñitos recobró la fuerza necesaria y se adentró en el árbol dispuesta a pedirle al duende azul su deseo... descendía y a cada escalón le latía más fuerte el corazón... y contaba "veinticinco, veintiseis, veintisiete..." y pensaba en el brillo de aquella estrella que miraba noche tras noche desde su ventana... "ochenta y nueve, noventa, noventa y uno..." y el corazón parecía que se salía de su vestido naranja "noventa y nueve... cien"... era verdad, existía la puerta azul, claro era el árbol de la verdad, allí estaría el duende azul. Respiró profundamente, levantó la mano y toc toc..."




10 comentarios:

Chabel de Feber dijo...

Vaya por dios, ahora me he quedao con la intriga (jajaja), ¿qué pasará finalmente?

chema dijo...

pepi, es una historia muy bonita, que me he quedado con ganas de saber cómo continuará. las barris están muy guapas, y el escenario está muy bien elegido. junto a las ráices de un viejo árbol... esperemos que las chicas sean valientes y se atrevan a bajar, veremos qué ocurre. ;)

Itzi dijo...

Oyeee!!!!
Seguiras contando la historia ¿no? jajajja
Ya estaba yo toda emocionada con el duende y la puerta y todo lo demás...

Las barriguitas son una preciosidad y el cuento es muy bonito.
Un abrazo para tí y cuatro miniabrazos para las barris

MªJosé Fernández dijo...

Me ha encantado tu blog, te sigo! te invito al mío y si te gusta te espero como seguidora :) muak guapa

Mª José Fernández

MªJosé Fernández dijo...

Me ha encantado tu blog, te sigo! te invito al mío y si te gusta te espero como seguidora :) muak guapa

Mª José Fernández

Manolina dijo...

Preciosa Barristorieta!!!
Estoy deseando conocer el final.
Besos

Imanara dijo...

Ayyyyyyyyy que historia mas bonita!!!!!!!Jooooooo yo creo que se el final!!Me encanta!!Me gusta que Lidia sea la mas valiente y que llegue pronto a donde tiene que llegar!Y que esa estrellita le hable todas las noches!
Lidia.....vuelve pronto!Un abrazote Pepi!

Marisol dijo...

Nos has dejado con las ganas, de saver lo que les pasa a esas preciosidades, ojala les conceda su deseo

Pepi dijo...

UYYY, pues vaya! siento que os hayais quedado con la intriga... la verdad es que tenía estas fotos guardadas y no me decían mucho, y entonces se me ocurrió la historia jeje, pero ese era el final, para que cada uno se lo imaginase... pero en vista de que os gustaria verlo reflejado habrá que hacer una segunda parte...
Muchas gracias a todos por pasarse por aqui... mañana toca jugar con las barriguitas jeje. Besos

Elanor dijo...

Todas las Barris están a cual más guapas...pero la historia me ha conmovido, no sabes hasta que punto, y se como me gustaría que acabase, ¡yo siempre deseo lo imposible! pues tengo la esperanza de que se cumpla, ahora bien, como tu dices tendrás que hacer una segunda parte y no dejarnos con la incógnita...
Para haber sido algo improvisado para las fotos te ha quedado de lujo.
Besossssss.