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lunes, 12 de septiembre de 2016

La clase de Blanca

 Hace tiempo, Blanca y yo montamos esta clase con sus muñecos. Pusimos algunos detalles para que pareciera el aula de un cole.
 Hoy ha sido día de llantos, risas, reencuentros, sorpresas, y sobre todo, juego, mucho juego.
 Para entretener a estos peques, hemos recurrido a diversidad de entretenimientos como puzles, y los siempre socorridos, libros.
 Los mayores lo han llevado mejor, pero los más peques han derramado alguna lagrimita.
 Pero la seño Blanca, atenta y cariñosa, enamorada de esa profesión y de los niños, ha sabido reconducir perfectamente la situación.
 Ha repartido fichas muy interesantes que ha conseguido entretener y atraer la atención de los pequeños.
 Y atraídos por el aprendizaje y el juego, se han puesto mano a la obra...
 Y hemos hecho fotos de tan relajante y gratificante momento.
 Y la seño ha conseguido lo más importante, que estén atentos y se ayuden unos a otros... brilla el compañerismo en su clase.
Y aquí los dejamos.... shhhhssss! vamos a dejarles así tranquilitos....

lunes, 7 de marzo de 2016

Hermanos

 En la tierna infancia los hermanos suelen ser los mejores amigos que tenemos. Aquellos que nos acompañan en nuestros juegos, aventuras y travesuras.
 Antes de que lleguen los amigos del colegio, los vecinos... los hermanos están desde siempre, ahí, en casa... haciendo que cada día sea divertido y especial.
 Aunque también es cosa de hermanos discutir, tener distintos puntos de vista y pelearse... ¿quién no se ha enfadado con sus hermanos?
 Pero es algo tan normal, cotidiano y habitual... que a la misma velocidad con la que se inició la discusión se repetirá la reconciliación.
 Porque entre hermanos no existe el rencor, ni el odio o la envidia... entre hermanos deben reinar los buenos momentos, esos que construyen los gratos recuerdos que luego nos acompañarán a lo largo de la vida.
Me encanta ver a mis niños jugar juntos y verles felices... eso no quita que de vez en cuando discutan, se enfaden y se griten... pero son "cosas de hermanos"... a los cinco minutos de nuevo están jugando como si no hubiera pasado nada. ¡Qué capacidad más admirable tienen los niños para perdonar y olvidar!!!