No sabía cómo titular esta entrada, porque esta Nancy, con ese vestido de estampado animal print y el sombrero hace que la vea como una mujer fuerte, poderosa, indómita, con mucha personalidad.
Y de pronto me he acordado de una novela que tuve que leer obligatoria y gustosamente, durante la carrera. Doña Bárbara de Rómulo Gallegos.
Parece más un estilo de mujer hispanoamericana que española. También me ha recordado a Pasión de gavilanes (de nuevo vuelvo a América).
Para quien no haya oído hablar de esta novela, os cuento un poco.
Se publicó en febrero de 1929. Ha sido reeditada más de cuarenta veces y traducida a otros idiomas. Se ambienta en los llanos de Apure en Venezuela.
Doña Bárbara es la mujer más bella de Venezuela y dueña de la hacienda El Miedo. Es una terrateniente, ruda e insensible por una experiencia traumática que tuvo de adolescente.
Acumula grandes tierras y manadas extensas de ganados usando a los hombres para su provecho personal, así como por medios ilegales, tales como el soborno a los funcionarios locales, entre otros.
Ella representa la Venezuela cruel, insensible por la corrupción, traición, despotismo, falta de libertad, latifundismo e injusticia y brujería. (Que esta Nancy me haya recordado a Doña Bárbara, no quiere decir que comparta su forma de ser).
Pero en el melodrama se muestra que en la realidad existía también una raza buena que ama, sufre y espera para luchar contra la dictadura desenfrenada de aquel entonces (estoy pensando que en el momento presente no está muy lejos de la de hace casi 100 años, no?) . Esta gente está representada por Santos Luzardo.
Otro personaje importante es el de la adolescente Marisela, la hija que doña Bárbara tuvo y abandonó. Cuando Santos descubre a la joven, se ocupa de ella y del padre de ésta llevándoselos a su hacienda para brindarle educación a ella y alejar al padre del vicio de la bebida.
Mientras tanto, Doña Bárbara también se siente atraída por Santos, pero cuando ella se entera de que su propia hija es un rival para su afecto, busca por todas las vías para arruinarlos.
¿A qué parece el típico culebrón? Así recuerdo yo que lo leí para Literatura Hispanoamericana, lo devoré en pocos días para saber qué pasaba con aquel triángulo amoroso... no lo desvelaré, pero a pesar de los muchos años que han pasado, lo recuerdo perfectamente.
Por supuesto, aparte de esta historia de amor, trataba otros temas importantes, como el de civilización frente a barbarie que tanto interés le dio.


























