Que paradojas tiene la vida, en mi última entrada os contaba lo mal que me sentí con mi barri alopécica porque el vendedor debería haber indicado el estado real de la muñequita y cómo he tenido escondida a la pobre hasta que se me ha pasado el cabreo durante meses... pues ayer nos fuimos la familia entera al rastro de un pueblo cercano, últimamente vamos algunos domingos si hace buen tiempo.
Me gusta ver la diversidad de cosas que puedes encontrar, aunque he de confesaros que en mi interior siempre sueño con encontrar una nancy o algo de barriguitas. Tantas veces he leido de gente que ha encontrado así muñecas interesantes y por cuatro duros... asi que siempre voy con la alerta puesta y los ojos como platos, jeje... y justo ayer, no habiamos hecho más que llegar, nos metimos entre la muchedumbre, y en el primer puesto había un montón de muñecos un poco, bueno más bien, muy andrajosos. Mi marido iba con el niño en brazos y yo con la niña, ni solté a Blanca ni nada, me avalancé y empecé a rebuscar... y ahí estaba esperándome, una nancy comunión. Mi corazón se me puso a tres mil, qué emoción! Lo mejor fue cuando le pregunté al vendedor que cuanto era y me dice "dos euros", imaginad mi cara, mi corazón... le pregunté hasta tres veces, pensando me habrá dicho doce, pero no, eran dos euros, ni más ni menos, el pobre pensaría que estaba sorda perdida... la cogí fuertemente, pagué los dos euros y tan feliz todo el día... nunca pensé que me iba a dar tanta alegría un hallazgo de éstos por mucho que lo había soñado. Y ya sé que las cosas no se repiten pero ya estoy deseando que llegue el domingo para volver, quien sabe si encuentro algo de barriguitas tambien?
Así que de todo tiene la vida, compras con las que te decepcionas un poco y otras que te alegran el día. La encontré tal cual la veis, ahora tengo que limpiarla y ponerla en condiciones para mostrarla la próxima vez espectacular. Si alguien me puede decir, por curiosidad mia, de cuando es porque al verle la raya al lado pensé que era de las comuniantas del 2006 o asi, pero el vestido es distinto, los ojos más pequeños no tan grandes como los hacen últimamente y las cejas son de un trazo único. En fin, que os presento a Claudia, nuestra nueva inquilina en casa.